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martes, 10 de mayo de 2011

Puerto Montt

Hoy las nubes sobre el mar de Puerto Montt, ese misterioso mar tranquilo que mira de un lado al sur y recoge en sus olas, las pocas que hay, a la isla Tengo, me miraban, me sacudian, esas mismas que parecia que nunca se irian, esas pocas nubes, se ciñen a mis ideas y el sol las destruye de poco.

Hoy por la madrugada ha llovido como hace años que no escuchaba, y los lugareños no se extrañan, pero de poco me voy convirtiendo en uno de más, uno de acá... poco a poco, despacio, como las nubes me voy fusionando con el cielo, ser de donde se está.

viernes, 14 de enero de 2011

¿Cómo no?

¿Cómo no merecer un poco amor?
¿Cómo no sentir un poco de su piel?
¿Cómo es que estoy ahora escribiendo y deseando?
¿Cómo no?

¿Cómo no poder decirtelo?
¿Cómo es que me quedo parado y no digo mi verdad?
Lo cierto es que la dije y no supe decirlo...
Lo cierto es que si te he visto y ya he destruído el mar.

martes, 11 de enero de 2011

Primera.

La vista se va hacia arriba... ella brilla en la oscuridad.

Segunda.

El sonido fluye tranquilo en su concentración.

Tercera.

Un pensamiento blanco y negro a lo Rodin usa como base la madera más sonora.

Cuarta.

 El amor le brota.

Quinta.

La marca luminica me puede decir donde anduvo.

Sexta.

Un cielo roto por el cemento que busca el infinito inalcanzable.

Ya si no entiendes nada, ya si no ves nada, ya si no es tu desición lo que describo, pues ya no se quien soy... y quien eres y quien serás y quien quiero que seas para conmigo.

F en F pensado.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Se quema de poco el papel y el humo parece metalico sobre el aire, un incienso (algo poco común para mi) abre la imaginación, asi como el humo invernal infernal de esta noche de otoño, tan cerca al verano... y me pregunto si no podrías por mi convertirte en agua, en una gota en el cielo, y navegar yo en ti como una balada de Chopin, si no la más suave de ellas, un nocturno quizá, y verte callada como siempre y cercana... hm... como nunca. Ayer hablada de tu nombre en la flor eclectica robada, arrancada quizá... y ahora te nombro sin mencionarte nunca a la vez que los humos se me combinan en el aire, y como decia a mi hermana en la once, hablando de unas plumas y el arte de la tinta: que escribirte que te quiero, aun que ahora lo mencione, sería tan borroso como escribirte una carta de amor con tinta en una servilleta.
Absurdo, como el teatro de Ionesco, como la vida misma y los espacios sonoros en los huecos más pequeños de las micros.
Por ahora paro, que no se como tengo la cabeza, si de la lado o al reves.

miércoles, 1 de diciembre de 2010



Primer Festival Nacional De Teatro Profesional Emergente / Melipilla 2011

El Festival ¡Súbete a las Tablas! reunirá a diversos jóvenes artistas nacionales del ámbito del Teatro y la música quienes se tomarán diversos espacios de la ciudad y alrededores, colmando las noches melipillanas de arte, cultura y entretención.

Espectáculos Teatrales - Taller- Música- Mesa de Conversación – Fiesta- Pasacalles- Diálogo con los artistas

domingo, 28 de noviembre de 2010

Perdoname por...

La insistencia, la majaderia, la torpeza, la tozudez, la impertinencia, todo mientras suena una canción de aquellas, tambien la cara de circunstancia pensando que me pillaron, el agobio, el ahogamiento, la mentira que ello significa, el ocultarse detrás de la verdadera nada, el miedo que hoy tengo, de ser, de estar en la busqueda, de no decirtelo, sabiendo tú qué pasa y por que tú y por que yo, amigo, amiga, amiga, migas de pan heladas, tibias, blancas, tersas las espaldas, la tuya la noche de las velas menores a la verdad inclinadas con fuego, ¿la mia?... con la piel de gallina esa misma vez, la verguenza, el no atreverme otra vez a decirlo, mi pasado, los errores de ello, mi recomendación disfrazada de mi, brillante a millones de años, el cielo de la noche, de la madrugada que allá afuera hay, es de madrugada, si... y despierto por que me acuerdo de ti, me acuesto por que ya estabas dormida. Escribo entonces... es ahora aqui y ahora, y cuando lees, es solo aquel instante que pasó, la guitarra suena nuevamente la melodia con pegamento, y veo tu cara donde no la puedo ver, escucho los ecos donde no existen, esos de tu constante alegato con el orden en que Dios hizo al mundo, no como hizo el mundo, si no AL mundo... que no es lo mismo; escucho la guitarra nuevamente y se repite la canción que me sostiene, mientras te llamas algo asi como la flor eclectica robada, nutrida antes, nunca, despues, anoche... llamandote como te llames, como tengas que llamarte, estas ahi, pero no aquí, pero no nos obliguemos, que eso es violencia y ni a ti ni a mi nos podría interesar... aquí solo tú serias obligada, mientras yo mano como una napa subterranea, brillante, brillante, como el reflejo del agua en una llave en el patio de una casa de campo, algo asi como el sol brillando amarillo en el agua más cristalina, mientras que no se por que me imagino tambien una casa de madera, si no una vieja mediagua en los rulos de un cerro, yo creo que en silencio lloras adentro, yo te llevo el agua, allá tu si quieres beber.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Me falta el aire, me falta el aire, me falta el aire y no es por amor.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Yo veo a Estados Unidos, veo que lejos están de los derechos humanos, veo como Obama no hace nada, veo a un presidente por el que todos deberiamos votar, el presidente de un mundo atrofiado, un estrepito de mundo, somos un grito terrible de desesperación, veo a este país, que deberiamos considerar hermano por que es parte del conjunto de tierra que compone America... y se hacen llamar americanos, cuando no han visto como se muere de hambre la genter en su patio trasero, veo como los soldados pisan a civiles desarmados, como matan a una madre frente a sus hijos, que terminan ensangrentados, hijos asesinados con esa sola imagen y tristemente me recuerda como la policia chilena con "orden y patria" como emblema golpea el vientre de una mujer mapuche hasta matar a su hijo, se mata a la madre de paso, a la Ñuke Mapu, veo como en el mundo entero todos se conmueven por el medio oriente, veo que la globalización tambien se traslada a los golpes a nuestros hermanos, veo que un hombre se queda sin tierra sin nombre y ahora solo pertenece a una celda y su nombre es un numero... veo la tele, veo la cuadrá escucho la lora y me muero siempre por que se destruyen unos a otros por defender un patrón... un constante patrón los ciega, el golpe primero, la pregunta despues, ¿la respuesta? es solo una consecuencia, su respuesta es solo un proceso de rigor, sus palabras no entran si quiera a la cabeza para salir del otro lado, a veces solo salen las balas, los niños Mapuche se orinan en la precencia de carabineros, yo me meo en la precencia de tanto ataque, me duelen los atomos, cada uno de ellos, con sus nucleos y sus orbitas, me duele esa energia cósmica que nos une, me duele por que son yo y yo soy ellos, veo a Estados Unidos, que no se unen a nada, son un pueblo fuerte quienen forman el pueblo, pero sus autoridades son el temor que sale de la caja de Pandora, y me acuerdo de algunos, de Germán, de Fernanda, del caso bombas, de la okupa de Concha y Toro, de los ocupas de Republica, de los anarkistas, de mi, de los callados que actuan ya! y pienso que el mundo tiene esperanzas, veo a Obama y no entiendo nada, te veo leyendo y espero que no calles, te veo a mi lado gritando, me veo con la espera del momento, ESE momento y yo se que voy a actuar, tengo la botella cargada de piedras, tengo la mecha lista, ahora solo falta ver bien el objetivo.

martes, 26 de octubre de 2010

Siempre me ha gustado la carne, jugosa, deliciosa, a punto... en fin, como sea, se que hay algo más allá, ciertas razones que me dicen que la deje de comer, asi que, amigos mios, desde hoy haré cuanto pueda por ser vegetariano!

sábado, 23 de octubre de 2010


…YA ES HORA… 
La Noche Aquella
Se encontraba entonces fuera de donde él quería estar, la ventana abierta dejaba entrar toda la oscuridad, dejaba entrar el viento, dejaba entrar la nieve, dejaba entrar cualquier cosa, la gran ventana, él bien sabia que no quería entrar.
Dentro de casa se hallaba su madre, tocaba el piano, el fuego subía por la chimenea, y la nieve enrojecida…
Ya era tarde, la noche le pesaba en los hombros y el frío no alivianaba la carga, las notas fluían en una balada taciturna de colores que encendían esa espesa oscuridad allá afuera, y sus ojos no se despegaron de la vela que daba su luz en el rostro pálido de su madre, la cual no quería develar sus manos en la densidad de la noche, manos que no se ven, en lo denso del ambiente que bañaba el cuadro, en aquella casa de madera, con un piano como único mueble, lo que se apreciaba a simple vista.
Fingen
La casa huele suavemente a flores, sí, son jazmines, tan grata combinación con la llegada de papá a casa, la cena ya está lista, ¿y mamá, dónde se encuentra?, que evidente, la cocina.
Mamá dice que un jovencito tan pequeño como yo no debiera estar en la cocina, sobre todo por lo de jovencito, papá dice que son cosas de mujeres, que debo jugar con mi trineo, pero ya es hora de la cena.
“A alimentarse grandón”, me dice papá con cariño, mi madre de blanco impecable y papá con su tono café característico, me sonríen después de mirarse, cada vez el bello acto del amor.
Sopla el viento
La cena continua, y el viento se cuela vagamente por la chimenea, las vigas se estremecen y las velas se inclinan a favor del tiraje del fuego. A ratos me agito, no sé por qué, pero papá esta conmigo.
Papá y mamá se quedan mirando.
“No falta mucho”, dice mamá, lo que no comprendo, de seguro es el pavo en el horno, pero…
El viento sopla.
Se escuchan sonidos que no reconozco, a lo lejos. Gritos. Papá dice a mamá que ya están aquí. Los sonidos se acercan, ¿papá?, se ponen de pie, parece no importarles la sagrada hora de la cena sabatina, siento deseos de llorar, sus ojos fijos en el infinito del otro, ¿mamá?, ahora no sólo son esos gritos, las pisadas con fuerza.
El dolor en sus llantos, sus gritos de bestias.
Los de mis padres.
Ya están aquí
Mamá grita que ya están aquí, y en la puerta se escucha el deseo de acallar sus propios llantos, se denota en como rajan las puertas.
Todo se detiene.
Veo a mamá que respira lento, junto con su llanto.
Se va. La luz se va, sólo un segundo. Un segundo sin papá. ¿Papá? Puedo ver lentamente como una sombra se lleva a mamá. ¡Mamá!.
No alcanzo a ver, y es mejor así, lo que ocurre con papá, mejor no ver, sólo sus gritos crean una imagen, sólo sus gritos, y vaya que imagen.
Yo
La nieve helada no se compara con las gélidas manos que me toman por la cintura, me tiran hacia atrás, y el martirio de mi padre se pierde en la distancia, estas manos parecen no ser las que lo tomaron, no me incitan a gritar.
Esta oscuridad es…

Piano
Imposible es no reconocer el sonido del piano.
Mi madre.
Como tocaba.
Se escucha el piano a lo lejos, mientras desaparece paulatinamente la oscuridad, y me duelen los ojos con el brillo de la única vela en el centro de la sala, allá dentro, pero por más que evoque recuerdos…
Calla piano.
No quisiera estar ahí.
Él
Se encontraba entonces fuera de donde él quería estar. La ventana abierta dejaba entrar toda la oscuridad, dejaba entrar el viento, dejaba entrar su mirada, dejaba salir el sonido del piano, y las rajadas puertas dejaban salir lo que dejo la nieve enrojecida.
Sopló el viento toda la noche, sopló, hasta apagar la vela. Sopló hasta llevarse el sonido, hasta llevarse los recuerdos, trajo consigo la oscuridad, y ésta se lo llevó todo.

jueves, 21 de octubre de 2010

Su foto

Me vastó con ver su foto para ver algo pasaba, me vastó asi de simple ver su foto... y una y otra más, encontrar en ella algo y ya... "me anda faltando plata, chicha, coraje y un empujón del diablo, pa'enamorate" dice la zamba del carnaval,  luego reza "ven, bailemos, la zamba, los dos solitos" pero no se... no iré a la finestra a cantar nada, por que no quiero, por que prefiero no perder el tiempo en cosas que se que no pasan, prefiero saberme terminando siempre ciclos y comenzando otros, seguros, a veces -para la mayoria- perdidos, por mi parte, me confieso, prefiero vivir en y de la tierra que mirar como la devoran, prefiero acabar con los cuentos y seguir en el espacio, imaginando cosas y además sabiendo que todo puede andarbien, es cosa de acostumbrarse al silencio, "buscando de las cumbres la mejor claridad", alf in y al cabo, de la tierra vengo y a la tierra voy, tantas cosas humanas, que no son tan humanas me dan ganas de arrancar y mandar todo a la cresta, tecnoglogias, sonidos grabados, música incluso y guardar solo la de mi voz, internet, cocinas electricas, fotografias... pero su fotografia no la olvido, prefiero si saberme conociendola un poco, ver por la ventana y tenerla afuera, incluso las ventanas no me gustan, prefiero los campos abiertos, prefiero callarme en la noche y sentir latir todo, la sangre potente y la mente redonda, dando vueltas, pero su foto en mi redonda mente no se va y me da vueltas en la cabeza y yo no se por que...

domingo, 17 de octubre de 2010

·· Jazz·

 A Moebius
 A Fernanda


Parecia un scat, nacido de un error, improvisando en un espacio al cual ibamos a asistir... el de la improvisación. Pálido cómo siempre me dijo que fuera con el viento, que se supone que siempre es motivante, con calma, aun que hacía frío fuí... las calles eran solo las calles, no siempre tan amables, no siempre tan agresivas, solo calles, hoy no hablaré de ellas con el discurso verborreico que puedan quizá merecer, el punto es que esperé, me cambié de lugar y no encontré nada, esperé, llamé, grité, vi como las maquinas se paseaban como gusanos por mis pies, una tras la otra, absorviendo humanidades de distintas dimensiones, arrastrandome a imaginaciones asesinas, no la mia, ni la de otros, sino la de la gran cuidad, como alguien me dijo alguna vez.
No se cuanto tiempo pasó, por que me preocupé de no mirar la hora, sabiendo que la tenia pegada en la cien, en la frente, en los labios y frente a los ojos, apurandome el sentido para no ver y hacerme impacientar de su llegada, por que el tiempo llega cuando todo llega, llega cuando llega lo que tiene que llegar, recién el tiempo aparece, para hacerse presente de su existencia... y llegó, una nube blanca indicaba de la otra montañana que ya estaba aquí, fui al encuentro de y la vi... "Lilac Wine, is sweet and heady, like my love", sonó cuando me encontré la roca que me aseguró que estaria allí, como en un sueño futurista de Verne, "¿Caminamos?" Me dijo. "Vengo cansada, ¿conoces Mexico?... deberias, es lindo, allí viven aun las antiguas civilizaciones hechas de mi, de naturalidad, de verdad, de piedra, dura, suave, moldeable, alabastro, pórfido, jadeítas y reyes soles, oro, sudor del sol, plata, llanto de luna". "Si" dije "conocí Mexico hoy en la mañana, viajé en tres horas hasta la cuna Selknam, pero no estaban, asi que me fui a cazar sólo".
La Roca me dijo que le dolia la existencia, que no era dura, que era humana, pero que tenia que hacerse en forma pronto, que si no el agua la desgastaría, asi que fuimos por entre un bosque agrio y ultraverdemaroscuro donde un druida celta, con los cabellos cómo los de Absalón, hechos de mil formas y  trescientos cincuenta y cuatro colores, donde su barba no era más que el reflejo invisible de la verdad... "Aikns topke tec" le dijo a la roca y la roca lo miró y ya nunca fue roca, por que la mirada le hizo un cambio y ya... no nos dimos ni cuenta cuando estabamos en la tienda de recuerdos comprando un siutico tissue, para cubrir el cuello por donde respirariamos más adelante cuando las garrapateas se apoderaran del modjo y saliera disparado por entre treinta caballos blancos un grito que decia: "!Cielo!". No el mejor grito. No el peor de los cantos, solo un buen control de ondas en el espacio.

Un escenario en silencio, y yo de pastor, ¿no vuelven?, nos vamos.

Quizá la ex-roca me acompañe en mi trabajo de pastor, transportar a cinco mil ovejas negras revolucionarias hacia un espejo no sea tarea para uno, quizá por eso en el último tiempo no he podido transportar nada de la nada.

Continuará...








domingo, 10 de octubre de 2010


Inescribible Nº 6, media hora o quizá más.

Es difícil precisar cuanto tiempo se está sentado frente al computador esperando escribir lo que parece inescribible, y aun que parezca incierto no debemos alejarnos de las leyes de la relatividad, no, por que quizá solo llevo 10 minutos que me parecen media hora, y quizá eso si que es poco preciso... por otro lado... ¿que seria lo inescribible? Es una clara paradoja, no puedo escribir algo que no se puede escribir, entonces que es lo que quiero escribir? ¿algo imposible? ¿algo que no se puede concebir?, no soy tan caprichoso. Además que ya estoy garrapateando algún trazo que por mas mínimo que se me haga ya está aquí omnipresente, por lo tanto lo inescribile no existe. Pero volvamos al tiempo, si al tiempo, del que hablé en el principio y a las leyes de la relatividad de “Einstein”, por que si mencioné que el tiempo se me hace mas largo mientras no escribía entonces el tiempo es mas corto mientras escribo, veámoslo así:
“Juan corre 100 metros en 20 segundos, corre 5 metros por segundo, o sea que mientras mas rápido corra, mas metros recorrerá por segundo, que si se entiende de otro modo, mientras mas lento corra menos metros por segundo recorrerá, casi obvio (por que nada es certero, por eso casi) ... pero recorre la misma distancia, pero...¿que es lo que nos llama la atención de todo esto? ¿El hecho de que Juan corra tan rápido? ¿Que haga esa carrera en menos tiempo? ¡No! Lo que nos debe llamar la atención es que si Juan (al igual que quien escribe) tiene la necesidad de hacer su acción, está bajo cierta presión o mejor dicho dentro de una circunstancia, la ley de la relatividad actúa sobre él como sobre mi o como sobre usted que lee, por ende él cree correr 1 minuto y no 20 segundos, y si nosotros somos capaces de convencernos de eso, entonces yo puedo salir de mi situación actual, preparar un café, volver a mi escrito y ver que el reloj no pasó mas allá de 0 segundos, si, por que no estaba bajo la presión de mi narración mientras hacia mi café... no hubo tiempo que me presione, pero será posible? No, no lo es... lo que si es posible es el hecho que se dispare el tiempo de usted leer y yo escribir... puede creer que está leyendo esto? Lo entiende? Es obvio, yo escribo algo en un tiempo indeterminado y usted lee lo que yo creo son segundos y minutos y horas y días y meses y años de trabajo, INCONSCIENTE DEVORADOR SIN RESPETO!”.
Ahora, yo dije que iba a escribir algo inescribible, algo que no (por que está claro que algo que no se puede escribir... “es No” ... claramente), y como esto es un escrito No, o sea inescribible, usted no está leyendo y eso es relativo, “¿a que?” quizá se pregunta usted? A que si quiere me cree, si no, no... a mi casi me da igual.
A mi me cuesta creer que llevo casi una pagina de texto-auto-definido-inescribible-no, por que no es menos ni mas que eso, sobre todo ni mas que eso, pero no estoy sentado frente al ordenador sin mirar como pasa el tiempo (acto contrario a lo que hacia en un principio, se dio cuenta? Usted es un lector inteligente) para contarle que me cuesta creer esto o lo otro o aquello, es mas, estoy aquí para contarle algo, pero no se que es eso que le quiero contar, por que le cuento algo, usted lee y yo cuento algo y usted lee y yo cuento y usted lee y cuento y lee y se vuelve un circulo sin fin, que yo no se donde va a parar... pero es raro, por que si no estoy aquí para contarle lo que creo o lo que escribo ¿que hago yo aquí?... en fin. Le contare aunque no quiera o sí quiera, eso ya no lo se.
Ahora voy a leer, revisar todo esto que usted ha leído y le parecerá nada en su tiempo, es mas, ya lo leí... se dio ahora cuenta de esto?... valla valla... mi querido lector (y le digo querido por que si alguien ha llegado hasta acá leyendo mis desvaríos es para quererlo, nada menos), ahora somos cómplices de este caos universal, por que ya nadie entienda nada y nada entiende a nadie y si, lo somos, somos parte de un sociedad que no entendemos y que a pesar de que somos la sociedad creemos entendernos, no pretendo redundar mas en el hecho de A no es igual a A, por que creo que ya me entiende... ¿me entiende? Ay! Yo ya no se nada.
Escribo, cuento, garrapateo y narro y usted lee, descifra, capta y transcribe en su mente lo que son códigos y que para mi no son mas que la magnifica inscripción visual de mis ideas y que son tan posibles como usted las quiera leer. Conoce usted un cuento que se llama “El viaje” de G. Martínez? Lo dudo, conoce entonces a Julio Cortazar?, eso ya es mas probable, así que no ponga esa cara de que no sabe de que estoy hablando y en cuanto termine póngase a pensar en lo poco que nos queda, en lo claro de las ideas, que son tan posibles y tan remotas, que tanto le asustan por la noche y tanto le maravillan de día, no sea mediocre y no mire estas letras pensando en que hay que estar loco para escribir como Cortazar... ¡Y que hace pensando mientras lee lo que escribo!? Mejor razone, que es mejor, si, mejor que pensar en cosas que no le llevan ninguna parte, lea esto y razone, y cuando termine piense, ahí recién puede hacerlo... ve lo que ha hecho con mi escrito? Lo ha convertido en un manual de acción, quizá ya no deba llamarse “Inescribible Nº 6, media hora o quizá mas.” Quizá deba llamarse entoncescomo, cuando y que pensar a la hora de leer algo” y me apena saber que todo es relativo, que no hay nada cierto y que no me deja mas remedio usted que terminar acá lo que escribía con tanto esmero y visión, y creo que además de manual se transforma en panfleto, pero en fin... que feo que feo, ay!.
Y Fin no mas...
(o quizá no es el fin, por que si es un texto-auto-definido-inescribible-no quizá no se acabe ahí... de hecho, no acabó ahí, si no que después del punto final y que va después de este paréntesis).

sábado, 2 de octubre de 2010


Mapuche Kidunguënewn Nguen

Estoy pensando en la tierra, en el conjunto de todas sus particulas, armando una gran masa gigante y me pregunto... ¿Qué seria de un árbol sin tierra? ¿Qué seria de la tierra sin árboles? Nuestra vida no existe, no tenemos oxigeno, no renovamos nuestra mente, no vivimos, quitarle la tierra al canelo es despojar la vida... creo que la vida no es solo estar presente en cada acción, memoria y proyección futura, es tambien identidad, ser, existir para ser, ser y crecer, y en ese crecimiento ser humanos, con derechos y no tantos deberes, sin estar atados normas, siempre estando en comunión univoca con la verdad universal que dice que existo en conciencia con otros, ser uno con el mundo y vivir en él, habitarlo para crecer, ser, vivir, existir y ser con los demás.

Estoy pensando en un hombre sin tierra, sin identidad y sin nombre.

Estoy pensando en un hombre con tierra, con identidad y un nombre... Antümañke, Paikerew,
Antilef, y creo que seria una pena verlo sin tierra, encarcelado por ella y con hambre de verdad, hambre por verdad, de verdad con hambre,  pienso que no ha sido, que nunca ha sido ni existido, que alguien vino creyendose con derechos y le quitó su tierra, su mujer, sus hijos de un golpe doloroso y su identidad, que lo suprimió y que nunca existió, pienso que si ese hombre existe solo podria estar donde está ahora en un país donde el caos se apodere de las mentes, y como dijo por ahi el dramaturgo: "ya verá como cierra la conciencia y abre el bolsillo", pero ese país nunca existió, por que sería un país sin identidad, sin tierra, sin mujer, sin hombre y solo con barbaros dirigiendole y encarcelando para no vivir en él, sin habitarlo para crecer, ser, vivir, existir y ser con los demás.

MARICHIWEU

martes, 28 de septiembre de 2010


Por lo bajo de las aguas del camino oscuro un pez nada abriéndose paso por las ramas y hojas que caen de los árboles, que se desarman en otoño cuando las aves con sus garras se posan en las ramas secas llenas de termitas que se comen el tronco en el que viven aves, gusanos y otros bichos que son comidos por culebreas húmedas que hacen sus cuevas en la tierra, donde depositan sus huevos que en gran parte son comidos por los zorros rojos atacados por los perros, guiados por los hombres, arriba de un caballo cansado y viejo que un día cuando muera será comido por los buitres y estos a su vez por otros buitres y sus huesos se llenarán de gusanos que se arrastran a lo húmedo de los árboles con ramas secas bajo el cual hay un río con agua oscura, donde un pez nada entre ramas y hojas en otoño.

domingo, 26 de septiembre de 2010


TOUR

Raspa las rocas cordilleranas el rayo rápido y rojo del amanecer, desaparece del cielo la ultima estrella, no me importa su nombre, no me interesa su ciencia, y cuando mas pienso en esto, mas completo se ve el circulo amarillo en el cielo quemando los techos.
Camino por las avenidas sordas y mudas y ruidosas, por que ya no habla si no la máquina, el palmoteo constante e incesante del negro y liquido corazón del capital, por esas avenidas transito, por las que tenían árboles que silbaban cuando el viento aun estaba aquí.
Me dirijo presuroso en la equina carrera que no se puede evitar, que nos suma en su digestión, y creo que recién voy en su esófago a mi destino rutinario e inevitable. La puerta es grande, y una boca grande con ojos grandes y cejas grandes me dice "miasmas" como si el sonido viniera de las paredes o del suelo o del techo o de mi estomago, pero no estoy tan seguro de que dijo eso, las secretarias de ojos caballunos no me responden la mirada de interrogación, tienes sus siete ojos puestos en las conexiones de los cables de teléfonos , telégrafos , Internet, telegramas, cartas, faxes y maquinas de escribir que sus nueve brazos controlan, con una velocidad que solo un pulpo puede entregar, burocráticamente recepcionan, comen, se maquillan, alcahuetean y disparan migas de pan por sus rojas bocas, despachan encargos de pisos superiores... "pulcra maquina", esa frase cruza por mi mente meteórica llena de gases en fusión, CRUZA por mi cabeza, yo no puedo pensar, no debo, aquí no.
Camino 66 grados al norte, seis pasos y 3,14 y algo partes de uno, y algo partes de uno y algo partes de uno, y algo, algo si, por que no estamos mecanizados, no estamos mecanizados, no estamos mecanizados.
Dedo índice-botón rojo elevador ascendente, izquierda.
Bajan en el descensor descendente derecho los orangutanes comiendo papas calientes, emiten ruidos de producción numérica y entregan papeles de papel bursátil, el mas alto de ellos agita sus canas, su cabeza, sus labios y su baba llega a mi boca y me dice: "coma", se alejan trepando las paredes... "tilín", llegó el elevador.
Ranas, tiburones y uno que otro ratón de alcantarillas gritan por sobre mis sienes asfixiados por los nudos de las corbatas , el botones sonríe con una risa congelada de dolor y dice: "¿piso?", el ultimo, y miro como su artritis presiona los números y cierra las rejas , no se si fui yo quien contestó.
Subimos, subimos, subimos y el aire falta, la piel suda, 74º C, nuestro sudor salado comienza a hervir, nuestro sudor de café que nos mantiene con ojos rojos, veo drogado por el aire que me lamen la piel los tiburones , no se quieren dormir, me lamen la piel y me aprietan la corbata, "tilín", la voz seca del botones dice "el ultimo".
Unpasootropaso-unpasootropaso-unpasootropaso-unpasootropaso, fin de la azotea, cielo raso y avenidas grises, hormigas motorizadas y prisa, prisa, prisa por doquier, invierno próximo, ganas... muy pocas, pies que tambalean, tambalearon... tambalearon y avenidas cada vez mas cerca, mas... mas... mas.. y mas, y luego... otra mancha mas en el pavimento.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Fulgor

Fulgor
Por Felipe Alegría

Arde rojo, poco le queda, sopla el viento y se mueve en su dirección roja tiñendo negro todo lo que toca, fulgor desesperado, partícula rota, no permite que en la tierra quede una sola hoja, y se apaga de poco, crepitando solemne y yo le doy vida y prende... prende! en tanto la madera, seca desde dentro se resiste y se quema, lento, lento, ay! esplendor, ay poderosa llama, eres como el amor, que desnuda y calla? que si tienes al viento se aviva tu llama y si le doy mi aliento ella ama, me ama, ustedes se parecen, una de fuego es llama, poderosa es la flama, pero ahora que lo pienso, no difieren en nada ¿es el amor un fuego que enciende el alma?, mejor no pensar en eso, mejor no pensar en nada, creo que vi un lucero, ¿o es eco de tu mirada?, quizás es solo el fuego, que entibia esta noche helada.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Como de costumbre
Por Felipe Alegría



Bebió la cerveza helada y con limón, le pareció más amarga que de costumbre y de no ser por que tenía mucha sed no la habría bebido. Era un vaso largo y transparente, le pareció más largo que de costumbre, y más transparente que de costumbre, pero lo había tomado del mismo mueble donde acostumbra dejarlo, por ende era el mismo, o uno de los mismos, este mueble estaba al lado del refrigerador de donde sacó la cerveza, la que estaba –o así lo creyó- más helada que de costumbre. Como de costumbre tomó el vaso y cogió una de las botellas del refrigerador, una de esas que acostumbra comprar, ni tan caras, ni tan baratas, tenia sus manías, era un hombre de costumbres; inclinó el vaso y se sirvió y bebió -todo después del riguroso proceso con que acostumbra a servir la cerveza, que partía con inclinar en ciertos grados el vaso, dejar caer en cierta parte el primer chorro de cerveza y cuando la botella esté media llena comenzar a enderezarla, por lo general a la mitad del vaso, hasta que la espuma quede al ras, luego le añadía una tajada de limón, la espuma caía y nada más quedaba un vaso con cerveza y limón, una botella vacía y una tarea realizada con una rigurosidad matemática- bebió y bebió como si fuese el más grande manjar, con la sed de un hombre del desierto y con las ansias de un adolescente frente la bebida que se venia.
Se sentó en una silla, en una sala oscura frente a la ventana que daba a un potrero donde, cuando caía un rayo o estallaba un relámpago, podía ver los campos donde más allá se levantaba un granero, un silo de cemento, cónico, la veía por un segundo o menos y luego desaparecía hasta los próximos minutos -a veces segundos- cuando por suerte se presentase otro haz de luz, para ver el silo, el campo y una cortina de gotas brillantes, por un segundo o menos, luego, mientras bebía cerveza, pensaba en como las lluvias tropicales producían ese calor y esa lluvia a la vez, solía sentarse frente a esa ventana y escuchaba la lluvia, los truenos y el crepitar en el techo y la tierra, no le parecía música, más bien le molestaba un poco, vivía solo y trabajaba todo el verano con la cosecha de una u otra cosa, siempre grano, trabaja mucho y ganaba bien, durante el resto del año vendía semillas de la misma cosecha o un poco de años anteriores, siempre quedaba algo, con eso le daba para vivir, era de noche y creyó que era hora de dormir, así dejó la botella vacía junto a las demás, el vaso lavado, secado y guardado, cerró cortinas, trabó puertas, se desnudó y durmió.
Al otro día se levantó, desayunó, hizo algunos quehaceres tomó la camioneta y se fue al centro, abrió la tienda de semillas, cerró la cortina metálica, el día ya se fue, vendió poco, pero eso bastaba, pasó por unas cervezas y llegó a casa, era un día nublado y lo más probable era una tormenta como la de la noche anterior, así que cuando llegó a su casa, guardó algunos sacos que había puesto a secar, creyendo –como los otros días- que habría un día despejado y caluroso, eso le dio sed, así que sacó un vaso y una cerveza, la inclinó sobre el primero y la sirvió de manera ceremonial, luego pasó a la sala y miró los segundos luminosos de su propiedad, gracias a la tormenta, para pensar en las lluvias tropicales, era de noche y creyó que era hora de dormir, así dejó la botella vacía junto a las demás, el vaso lavado, secado y guardado, cerró cortinas, trabó puertas, se desnudó y durmió.
Al otro día se levantó, desayunó, hizo algunos quehaceres y fue a la camioneta, pero pensó que estaba bien si no iba a trabajar, se quedó en casa y arregló algunas cosas, el silo tenia unas fugas, las encementó, sacó el barro de las puertas, mientras aún caía un poco de agua y pensó que estaría bien tener un perro que lo acompañara, o un gato, no había visto que llegaron más ratones que otros años, trabajó todo el día hasta entrada la noche, eso le dio sed, así que sacó un vaso y una cerveza, la inclinó sobre el primero y la sirvió de manera ceremonial, luego pasó a la sala y miró los segundos luminosos de su propiedad, gracias a la tormenta, para pensar en las lluvias tropicales, era de noche y creyó que era hora de dormir, así dejó la botella vacía junto a las demás, el vaso lavado, secado y guardado, cerró cortinas, trabó puertas, se desnudó y durmió.
Al otro día se levantó, desayunó, hizo algunos quehaceres y fue a la camioneta, pero pensó que estaba bien si no iba a trabajar, se quedó en casa y pensó que estaba bien si no hacia ningún arreglo, así que leyó incesantemente todo el día, no había comido ni bebido nada, eso le dio sed, así que sacó un vaso y una cerveza, la inclinó sobre el primero y la sirvió de manera ceremonial, luego pasó a la sala y miró los segundos luminosos de su propiedad, gracias a la tormenta, para pensar en las lluvias tropicales, era de noche y creyó que era hora de dormir, así dejó la botella vacía junto a las demás, el vaso lavado, secado y guardado, cerró cortinas, trabó puertas, se desnudó y durmió.
Al otro día se levantó, se vistió, se quedó en su cuarto unos minutos y pensó que estaba bien si no desayunaba, es más, pensó que estaba bien si no se levantaba ni hacia lo quehaceres ni arreglaba las cosas ni iba a la camioneta ni vendía semillas ni pensaba en un perro… al cabo de unos segundos eso le dio sed, así que sacó un vaso y una cerveza, la inclinó sobre el primero y la sirvió de manera ceremonial, luego pasó a la sala y miró todo el día luminoso de su propiedad, no por la tormenta, más bien por el sol sobre las nubes y que se colaba de vez en cuando entre estas, para pensar en las lluvias tropicales, era de día y creyó que era hora de dormir, así dejó la botella vacía junto a las demás, el vaso lavado, secado y guardado, cerró cortinas, trabó puertas, se desnudó y durmió.
Un día ya no se levantó, de hecho pensó que estaba bien, no hizo nada más que estar en su cama y pensar, pensar en semillas, perros, quehaceres, desayuno, silos, tormentas tropicales, pero nada le dio sed.
Un día ya no se levantó, pensó en no hacerlo y creyó que estaba bien.
Un día ya no se levantó, de hecho, ya no pensó en hacerlo, ya no pensaba nada.